Rudolph Giuliani: “Las estrategias utilizadas en Nueva York pueden replicarse en Guatemala

Aprovechando la reciente visita de Rudolph Giuliani a Guatemala, compartimos con nuestros lectores de VIP algunas ideas de la conferencia que impartió en el ENADE 2014, sobre como poder replicar el exitoso caso de Nueva York en el combate a la criminalidad de Guatemala.

Giuliani, exalcalde de Nueva York (1994-2001) y conocida figura política estadounidense, compartió durante una hora con las dos mil personas presentes en el encuentro empresarial respecto a las dos grandes estrategias utilizadas durante su gestión para enfrentar el crimen y reducir los homicidios: el programa CompStat y la política de “cero tolerancia” (también conocida como “teoría de las ventanas rotas”).

Respecto al CompStat, explicó que es un programa estadístico que permite llevar el registro sistemático de los crímenes ocurridos en los diversos distritos de la ciudad, el cual sirve de referencia a las autoridades policiales para contrarrestar la delincuencia en el metro y otros lugares públicos, así como el robo de carros, el narcotráfico y la violencia interpersonal. En este sentido, su aplicación es diaria y, por tanto, la respuesta policial debe ser inmediata. De lo contrario, aunque se disponga de la información actualizada, si no se da seguimiento oportuno y no se activan las reuniones de trabajo semanales, el recurso se vuelve inútil.

En cuanto a la política de “cero tolerancia”, con base en la teoría de las ventanas rotas, se trata de un conjunto de reformas enfocadas en actuar contra pequeñas transgresiones a la sociedad, como las evasiones al pasaje público, eliminar grafitis de las paredes, limpiar la suciedad de las estaciones del metro, combatir la ebriedad entre el público, erradicar pequeños robos y desordenes en la vía pública. En efecto, si una sociedad no atiende las pequeñas transgresiones, más temprano que tarde estas faltas se terminan convirtiendo en grandes problemas de seguridad pública.

La teoría es muy simple: imaginemos un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, la tendencia es que los delincuentes romperán unas cuantas ventanas más. Luego, si está abandonado, quizás ocupen el edificio para fines delictivos y hacer sus fechorías.

Por eso, la idea de reponer con cristales nuevos las ventanas que están rotas, iluminar el callejón oscuro o realizar patrullajes policiales constantes en áreas donde ha predominado la actividad de pandilleros, vendedores de drogas o prostitutas, es un mensaje inequívoco de la presencia de la ley, que genera una percepción favorable entre los vecinos de las zonas menos seguras y ayuda a confirmar la objetividad de las cifras oficiales relacionadas con la reducción de la violencia y la criminalidad.

De hecho, al cabo de unos cuantos meses de aplicación de esta política, los resultados fueron evidentes y las tasas de crímenes en Nueva York, tanto grandes como pequeños, se redujeron significativamente, y continuaron disminuyendo durante los siguientes 10 años. En concreto, había en la ciudad alrededor de 2000 homicidios al año, llegando a reducirlos en un 50 por ciento; los asaltos bajaron 72 por ciento y los robos a la propiedad en 73 por ciento.

En este sentido, Giuliani animó a los participantes a aplicar esta teoría en nuestra sociedad, pues es fundamental resolver los problemas cuando aún son pequeños y cuando la solución aún está en nuestras manos. Reparar las ventanas rotas es el ejemplo de Nueva York, pero en Guatemala quizás signifique respetar las normas de tránsito, conducir sobrios los vehículos, mantener limpia la banqueta, pagar a tiempo nuestros impuestos, evitar pagar sobornos o denunciar actos de corrupción. En fin,  vigilar los valores y normas básicas de convivencia para reforzar nuestra integridad de ciudadanos y garantizar nuestros derechos como sociedad.

CACIF