Carlos Way

Equipando el hogar desde la amistad y la unidad familiar

“En confianza, entre amigos”. Esta frase es mucho más que el eslogan de Agencias Way. En realidad, se trata de la filosofía que, durante 83 años, ha trazado la ruta hacia el éxito de esta empresa familiar.

El sueño empezó en la cabecera de Jutiapa y desde ahí se expandió a todo el territorio nacional y también a El Salvador. “Todo inició con mi abuelo Alberto, y tenemos hoy 106 tiendas en Guatemala y 15 en el vecino país”, comenta con satisfacciónCarlos Way.

El empresario tiene 31 años de aportar su entusiasmo a Agencias Way. No ha sido una tarea fácil, pero asegura que ha encontrado la motivación en su familia, pues todos son una pieza importante en el motor que hace crecer a la compañía. “Mi papá, don Roberto Way García, tiene 91 años; aún está bastante fuerte y todos los días está en la empresa a las siete de la mañana. Mi hermano Roberto y yo estamos a cargo y, junto con un gran equipo de gerentes, damos lo mejor en nuestras labores”, explica.

Una de esas labores es atender el mercado rural. “Llegamos a los lugares más recónditos y tratamos de mejorar el nivel de vida de las personas”, afirma Carlos Way, mientras afuera de su oficina el bullicio de los camiones, cargando y descargando electrodomésticos, rompe con la rutina del edificio administrativo de la empresa.

Todo ese movimiento ha formado parte del día a día de Carlos. Recuerda bien cómo, desde niño, visitaba las tiendas y bodegas con su padre y participaba de actividades especiales de la compañía. “Hemos crecido con la empresa. Mi papá siempre se esforzó por involucrarnos y ahora es satisfactorio ver cómo ya se incorporó la tercera generación”, relata.

Con reglas claras

Tener una empresa familiar es un verdadero reto. “Nuestro modelo es muy funcional, porque mi papá nos ha inculcado una mística de unión familiar. Al hecho de que nos llevamos muy bien, le sumamos que tenemos un conjunto de reglas que todos tenemos muy claras. Ahí fijamos los procesos de sucesión, quiénes pueden trabajar aquí y quiénes no, qué condiciones debe tener, etc.”, destaca Way.

La formación ha sido también un valor al que han apostado en familia. Esto también explica el interés que Carlos Way ha dado al programa Empresarios por la Educación, del cual es directivo. Tanto él como su hermano estudiaron el pregrado en la Universidad Francisco Marroquín, y posteriormente obtuvieron un MBA en el INCAE de Costa Rica. De igual forma, sus hijos también son profesionales y están a cargo de líneas trascendentales del negocio: las operaciones de El Salvador y la gerencia de compras.

“Somos muy positivos y optimistas y vemos a nuestra empresa creciendo día a día. Los colaboradores son parte de esta familia y es también gracias a ellos que seguimos con fuerza”, expresa el emprendedor.

Ese optimismo al que se refiere es un principio base para todo aquel que quiere ser empresario. Según Carlos Way, esto es indispensable para enfrentar las dificultades que nunca faltan: “Agencias Way es ejemplo de que se puede salir adelante. Los jóvenes ahora quieren empezar negocio y hacerse ricos de la noche a la mañana, pero todo tiene un tiempo, un proceso y, lo más necesario, es hacer las cosas correctamente. No se puede salir adelante actuando al margen de la ley”.

Lo anterior es motivo de orgullo para el empresario. Con una voz segura y una mirada de convicción, responde que es parte de las “grandes satisfacciones de su trabajo”. Otra más que menciona es el hecho de que Agencias Way cuenta con 1600 colaboradores y que, además, es fuente de empleos indirectos, tales como fábricas de muebles de Asunción Mita y San Juan Sacatepéquez, entre otras, que surten a las diferentes tiendas de esta cadena.

En apoyo al país

Carlos Way también pertenece a otra gran familia desde hace 5 años: la de Cámara de Comercio. Tanto él como su hermano Roberto son directores allí y han pertenecido por varios años a la Gremial de Electrodomésticos y Muebles. De igual forma, participa activamente en la Asociación de Gerentes de Guatemala, en Empresarios por la Educación y es miembro de la Junta Directiva del Instituto de Recreación para los Trabajadores (Irtra).

“Nos da un gran valor pertenecer a la Cámara de Comercio, pues cuando se toman decisiones erróneas o que nos afectan, necesitamos estar unidos. Cuando estamos agremiados aprendemos unos de otros, y al final, gana Guatemala, porque somos un empresariado más unido y más fuerte”, refiere Way.

CACIF